5 consejos para la iluminación de un dormitorio oscuro.

Sin duda alguna que para dormir, nada mejor que un dormitorio oscuro, sin luz que moleste nuestro sueño y donde la producción de melatonina no se interrumpa por culpa de exceso de luz, pero por el día, la cosa cambia y necesitamos que el dormitorio esté lo mejor iluminado posible. Y aunque todos deseamos eso, puede ser que, por varios motivos, nuestro dormitorio reciba poca luz y sea un dormitorio oscuro. Si es así, hay varios consejos decorativos que podemos aplicar para hacer de nuestro dormitorio oscuro, algo más luminoso.

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1. Cuidado con las cortinas. Un dormitorio oscuro en el que la luz natural que entra es escasa, no puede tener cortinas gruesas. A no ser que esa sea nuestra elección. Pero si no es así, debemos permitir que entre la mayor cantidad de luz y para ello, nada mejor que unas cortinas de telas ligeras y de colores claros, a ser posible blancas, ya que éstas dejan pasar mayor cantidad de luz.

2. Ayudarnos de luz artificial. Esto parece obvio, si no recibe mucha luz natural, habrá que compensar esa falta con luz artificial. Y aunque el dormitorio ya tenga sus lámparas en la mesilla de noche o su iluminación cenital, estudiaremos detenidamente la posibilidad de aumentar esa iluminación con lámparas de pie, cambiar las lámparas de las mesillas de noche por otras más potentes o quizá añadir algún halógeno. Lo que hay que evitar es tener únicamente una fuente de luz, ya que ésta crea demasiadas sombras y hace el dormitorio un espacio lúgubre y todavía más oscuro. Lo recomendable para estos casos es, tener una lámpara en cada mesilla de noche, otra potente en el techo y si es posible, añadir otra, bien puede ser una lámpara de pie o de pared.

3. Cambiar el color. El color con el que están pintadas las paredes del dormitorio es otro factor importante que afecta directamente a la luz del mismo dormitorio. Si el dormitorio recibe poca luz, es aconsejable, si queremos disipar ese efecto, que las paredes estén vestidas de colores claros. Pero el blanco no es una opción. La razón por la que no recomendamos el blanco, es porque este color, cuando recibe mucha luz, es un color agradecido, que luce y hace que luzca todo lo que lo rodea, pero si no recibe mucha luz, las paredes se teñirán de un feo color gris haciendo todavía más triste y apagado el dormitorio. En estos casos, los mejores colores son los tonos medios y si queremos añadir un acabado brillo, también es acertado ya que al no reflejar mucho la luz, ya que no hay mucha, no afectará negativamente.

4. Añadir espejos. Si hay algo que multiplique la luz que recibe un dormitorio, es un espejo. Por ello, estudiando bien nuestras posibilidades, podemos añadir espejos a la decoración del dormitorio, haciendo que estos disipen parte de las tinieblas que hay en el dormitorio. A ser posible, un espejo grande, de pie para que cubra gran parte del dormitorio y además nos ayude a la hora de vestirnos.

5. Apoyarnos en los textiles. Normalmente, los muebles de los dormitorios como la cama, armarios, cómoda, etc., suelen ser de madera de tonos oscuros, y en un dormitorio también oscuro, es una combinación que no queremos. Pero, a no ser que sea nuestra intención, no vamos a cambiar todos los muebles del dormitorio. Entonces, es ahora cuando entran en acción los textiles. Colchas, cojines, alfombras, y otros textiles en colores claros que creen un bonito contraste con el mueble donde van a ser ubicados, son un gran acierto.

Foto | Apartmenttherapy.


Comentarios

  1. eimy
  2. carmen
  3. MRG
  4. Abel
  5. LPA

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