Cómo disimular una viga, columna, saliente,… dentro de un hogar

Muchos de vosotros nos preguntáis cómo disimular, tapar, o esconder una viga, columna u otro elemento estructural saliente. Normalmente son quebraderos de cabeza ya que nos guste o no, esa viga o columna no va  desaparecer y tenemos que convivir con ella. Y la verdad que poco se puede hacer para disimularla o para esconderla. Pero aun así, hay algunos trucos decorativos para “esconder” esa viga o columna que tanto dolor de cabeza te está dando.

El primero y el más sencillo de todos, es integrarla en la decoración pintándola igual que el resto de la pared. Esta es la forma más rápida y sencilla de disimular una columna, también es la menos eficaz.

También podemos forrarla del mismo color y material que nuestros muebles. Esta idea es bastante más eficaz para disimular una columna. Lo que estamos haciendo con esta idea es integrar la columna en el mobiliario de tal forma que no aparente ser una columna, sino otro componente más de nuestros muebles.

Y el último truco para ocultar una viga o columna es hacer un cajeado con un falso tabique y hacer que desaparezca completamente. Eso si, tener presente que haciendo esto, nos estamos comiendo un espacio que ya no podremos aprovechar.

De momento esto es todo lo que se puede hacer si lo que queremos hacer es disimular una viga dentro de nuestra casa. Pero… ¿Por qué querer ocultar o disimular una columna cuando podemos aprovecharla para conseguir una decoración… bueno, especial?

Sí, en efecto, lo que os proponemos es que no la intentéis disimular, sino todo lo contrario, jugar con ella para conseguir un plus en la decoración. Veamos algunos ejemplos.

Fijaros en este salón, tiene una viga pegada en encuentro entre la pared y el techo. Los decoradores tuvieron la genial idea de empapelar con papel pintado hasta el techo y dejar la columna en blanco para, de alguna manera, despejar o suavizar tanto color rosa. En lugar de empapelar la columna con el mismo papel pintado, la dejaron blanca para que destacara y el resultado es fantástico.

En este dormitorio, decidieron hacer una técnica de pintura llamada brisas, lo que le da un toque rustico, y pintarlas de azul. Las columnas, sin embargo, como podéis ver, están pintadas del mismo tono de azul pero sin el efecto brisa. En lugar de hacer el efecto brisa todo corrido para, de alguna manera, intentar disimular las columnas, las dejaron lisas para destacarlas y romper con la monotonía de tanto efecto brisa.

Como veis, con algo de imaginación, lo que en un principio resultaba un dolor de cabeza, se ha transformado en un aliado fantástico para decorar nuestra casa.


1 Comentario

  1. Maria Reisch

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