Dormitorios para bebés en gris y amarillo. Una atractiva combinación

Hay muchas combinaciones de colores disponibles para crear una interesante paleta de colores para pintar y decorar el dormitorio del bebé. Entre todas de ellas, hay una que es especialmente atractiva, por la ventaja de los dos colores que la conforman: gris y amarillo. Cada uno tiene sus cualidades positivas y, juntos, aúnan cualidades y crean una atmósfera muy adecuada para pintar el cuarto del bebé. Si quieres convencerte de esta premisa o conocer las propiedades de estos dos colores y el resultado final de aplicarlos en una habitación para bebés, te interesa seguir leyendo.

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foto: Fox Design Studio

El gris es el rey de los colores neutros, o uno de los llamados anti colores. Eso quiere decir, entre otras cosas, que se puede combinar con cualquier color. Con algunos queda mejor que con otros, pero en general es un color que siempre favorece al otro. Así pues, esta es una primera ventaja de utilizar el gris para el cuarto del bebé. En este caso, el color que complementa la paleta es el amarillo. Un color perfecto para añadir la dosis de vitalidad, fuerza, energía y color que le falta al gris. Se puede añadir en pequeñas dosis, como vemos en la imagen de arriba de estas líneas.

Si buscamos un acierto seguro en la decoración del cuarto del bebé, podemos pintar de gris medio las paredes y añadir en los complementos como cojines, sillones, textiles o cualquier otro recurso, el color amarillo. Es una forma muy sencilla de acertar de pleno en la decoración. Veamos algunos ejemplos que ilustran estas líneas.

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foto: Karen Chien

Cuarto de bebé pintado en tonos grises con toques de amarillo. Es un cuarto con una decoración contemporánea y elegante. Sin embargo, conviene añadir, además, toques de madera. La madera lleva de forma inherente la calidez y, teniendo en cuenta que el gris es un color neutro que no expresa ni frío ni calor, la madera añadirá ese toque candente que, unido al amarillo, color que se encuentra en la parte cálida del círculo cromático, aportarán la calidez que debe haber en un dormitorio infantil. Aquí podemos ver otro ejemplo:

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En este caso, la madera ha sido sustituida por una cálida y confortable moqueta y alfombra. (foto: Veridian Homes)

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Otro dormitorio de bebé decorado en su mayoría con tonos grises. En este caso, en lugar de añadir el color amarillo en complementos o textiles, se ha añadido mediante otro recurso, la pintura. Creando una pared de acento con tres líneas horizontales. (foto: AbbyElle Style)

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Como el gris es un color perfecto para actuar de lienzo sobre el que añadir pinceladas de amarillo, éste destacará aunque sea en pequeñas dosis. Por ello tenemos un margen bastante amplio para ir introduciendo amarillo hasta que nos parezca suficiente. En algunos casos, depende de nuestros gustos, necesitaremos más complementos o pintura en color amarillo que en otros, como vemos en la imagen de arriba; donde con una bonita alfombra a rayas en zig-zag en color amarillo y blanco, es suficiente para romper la monotonía de tanto gris. (foto: Orbit Homes)

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Naturalmente, también el tono de amarillo influirá en cuánto de él podemos meter en la paleta. Cuanto más pálido sea este, mayor cantidad podremos añadir. A continuación veremos algunos ejemplos más de dormitorios para bebés decorados en amarillo y gris bien equilibrados. (foto de Chip Pankey para Beckwithinteriors)

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foto: Make It Love It

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foto de Sacha Leclair para Leclair Decor

Hasta ahora hemos visto habitaciones de bebé decoradas en su mayor parte en gris con algunos toques de amarillo, pero también se puede hacer al contrario; es decir, añadir como color principal el amarillo y, para suavizarle y completarle, añadir el gris en menor dosis. Como vemos a continuación:

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Como vemos, la combinación sigue siendo fresca y actual, pero en este caso, el orden de los factores sí cambia el producto. Esta es una habitación más recargada y hay que tener mucho cuidado de no excederse con el amarillo y saberlo suavizar con la cantidad correcta de gris. (foto: Meritage Homes)

Si no queremos excedernos o dar mayor protagonismo a un color que al otro, también podemos crear una paleta de colores, pero más equilibrada, como vemos a continuación:

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foto: Home and Stone

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foto de Books Trucker para Alykhan Velji Designs

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Prácticamente hay la misma cantidad de un color que del otro, el resultado es igualmente positivo. El truco es, como decía Aristóteles refiriéndose a la razón y el deseo, el equilibrio. No dar prioridad a uno más que a otro, sino complementarlos sin que se pisen. (foto: Maracay Homes)

Resumiendo: Podemos decorar con el amarillo y el gris de varias formas, pero para hacerlo más sencillo, únicamente nos quedaremos con estas tres: Casi todo en gris y añadir pinceladas de amarillo para animar el ambiente. Casi todo en amarillo y añadir pinceladas de gris para suavizar tanto color. Y una combinación equilibrada de ambos.

Además, no hay que olvidarse de intentar añadir algún elemento más que aporte calidez a la estancia como madera o textiles.

¿Te gusta esta paleta de colores para el cuarto del bebé? ¿Qué opinas? Os leo en los comentarios, familia.

Ver 50 ideas para decorar el cuarto del bebé.


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