La trampa en tu reforma que te hará gastarte más de lo que pensabas 

Reformar una vivienda no es una tarea baladí. Hay muchos factores en juego que debes considerar para no gastar más de lo que tenías pensado en la rehabilitación de tu vivienda; cuantos más elementos tengas controlados, mayor control económico tendrás de la reforma y evitarás que el precio se dispare con imprevistos y añadidos extras, evitando así, caer en la clásica pero recurrente trampa en la que caen muchos propietarios a la hora de reformar su vivienda: La falta de planificación de la de la reforma. Dicha trampa, es en la que, con estos consejos para planificar la reforma, evitarás caer.

Organízate.

Tendrás muchas ideas en la cabeza, habrás visto miles de imágenes y visitado decenas de tiendas de muebles y decoración. Todas ellas por separado y desorganizadas no sirven nada más que para crearte una sensación abrumadora que no te lleva a ninguna parte.

Para organizar esas ideas, necesitas ir escogiendo y descartando. Toma un cuaderno y un bolígrafo, apunta lo que de verdad necesitas y quieres. Apunta los nombres de los muebles, de las tiendas, los códigos de color de la pintura elegida, la madera de las puertas, la terminación de los acabados y todo aquello que vayas decidiendo que quieres en tu reforma. Si puedes utilizar alguna aplicación para guardar imágenes junto al texto, mejor aún.

Una vez sepas cómo quieres la reforma y los acabados, puedes pasar al siguiente paso de la planificación de la reforma y dejarte aconsejar por profesionales.

Contratar a los mejores profesionales.

En una obra o reforma intervienen muchos profesionales. Cuanto mayor sea la obra, más profesionales intervendrán en ella y todos ellos deben compaginarse para cumplir los tiempos y finalizar la obra en el tiempo establecido. Ten en cuenta que cuánto más se alargue la obra, por errores, imprevistos y, en definitiva, posibles problemas, más aumentará el coste final. En estos casos, como en la mayoría: el tiempo es dinero. Por ello necesitas a expertos competentes en la materia.

Para encontrarlos, hoy en día tenemos la ventaja de internet, que nos ofrece la oportunidad de comparar a muchas empresas, ver sus trabajos, opiniones de clientes y trayectoria, para encontrar a los mejores profesionales de nuestra zona, ya sea para proyectos de interiorismo en Madrid o para reformas integrales en Burgos.

Tal como sugiere Apolonio Dorado, el actual vicepresidente del Colegio Profesional de Administradores de Fincas  de Madrid (CAFMadrid), pedir varios presupuestos en las distintas empresas es una necesidad para iniciar una reforma.

Internet, además, incentiva a las buenas empresas a dar un mejor servicio y atención al cliente, pues están más expuestos que nunca.

Así pues, lo primero que debes hacer es buscar y pedir presupuesto en las distintas webs y estudios de arquitectura, reformas integrales y constructoras, como JREYMA, por decir alguna.

Entras, pides presupuesto para la reforma de tu vivienda en JREYMA, con todos los datos que ya has recopilado y tienes apuntados o fotografiados, y te pondrás en contacto con los profesionales adecuados que te asesorarán y aconsejarán de la mejor forma posible. Además te deben dar todas las partidas de obra, completamente detalladas y separadas por capítulos.

Bien, ahora que ya tienes a los mejores profesionales de tu lado e informados de lo que quieres hacer, sigamos con la planificación de la obra para que no gastes más de lo que tenías pensado.

Fijar un techo de gastos.

Otro de los puntos imprescindibles en la planificación de una reforma, es el techo de gasto. Tienes que fijar un tope de dinero que te puedes gastar. Una vez tengas un tope y los profesionales contratados estén informados de él, éstos podrán ajustarse al máximo a tu presupuesto, sin pasar de ese tope.

Para elaborar un tope no recurras a los gastos estimados, consulta en las diferentes tiendas que visites el precio exacto de los muebles, las puertas, los sanitarios, azulejos, madera, etc. Con estos datos en la mano, sabrás con mayor exactitud cuál es tu techo de gastos y así se lo comunicarás a la empresa encargada de la obra.

Comunicación con la empresa contratada.

Este punto es, sin duda, el más importante para que todo fluya correctamente. En una obra, reforma, rehabilitación o proyecto de interiorismo, suelen ocurrir determinados imprevistos. Estos imprevistos derivan en sobrecostes. Si la comunicación con la constructora, estudio de arquitectura o empresa de reformas, fluye y es constante durante todos los pasos, la empresa puede definir y acotar bien el proyecto a realizar, evitando y previniendo en la medida de lo posible dichos costes.

No pedir cosas innecesarias y no pactadas anteriormente.

Algo muy habitual cuando estamos metidos en una reforma integral es la de pedir algo más cuando se está en medio del proyecto. Frases del tipo: “Ya que estamos…” o, “¿Y si ponemos o añadimos tal o cual?” Esto es un error.

Puede parecer que añadir un tabique aquí o crear el hueco para un armario empotrado allá, cuando toda la casa está en obras no va a suponer mucho aumento en tiempo o dinero. Pero añadir algo así sobre la marcha desajustará el tiempo que los profesionales tenían destinado a cada paso del proyecto y podrá dificultar el arranque del siguiente paso de la obra o reforma. Todo esto se traduce en más tiempo y, por ende, el coste de la reforma aumentará significativamente.

Para evitar esto, además de la comunicación clara y concisa con la constructora, ten en cuenta estos tres puntos:

– Saber y definir bien lo que quieres desde un principio.

– Déjate aconsejar por la empresa.

– Valora lo que necesitas en realidad y lo que es un capricho.

Con estos datos en la mano, harás la elección más adecuada. Sigamos.

Las cosas, por escrito.

Como vengo diciendo durante todo el artículo, los imprevistos o las sorpresas en una obra son habituales; para que no haya malentendidos, lo mejor es dejar constancia por escrito, desde un principio, de lo que se va hacer y de los materiales que se van a utilizar.

Además, si mantienes una buena comunicación con la empresa, como comentaba antes, pide que te aclaren cada detalle del presupuesto, ya que tener un presupuesto desglosado y una partida de obra detallada y separada por capítulos, más el plazo de obras, todo por escrito, te permitirá saber con mayor precisión los servicios que vas a recibir, sin posibles sustos futuros.

Asegúrate de entenderlo bien y, una vez se llegue a un acuerdo, una firma por ambas partes garantizará que en la obra se hará lo establecido desde un principio sin malentendidos.

Otro aspecto que debes tener controlado, junto con la constructora contratada, ya que generalmente son ellos los que se hacen cargo, es el tema de las licencias de obra y el seguro de responsabilidad civil. Para iniciar una obra se necesita unas licencias, que varían dependiendo del tipo de obra que se vaya a realizar, pero que siempre se requiere, ya sea una reforma parcial o integral y que, en un principio, es la empresa que va a realizar la reforma la que se suele encargar de pedirlas en el ayuntamiento correspondiente. Asegúrate de que piden y obtienen las licencias necesarias para evitar posibles incidencias legales en caso de que haya un problema.

Como ves, hay muchos factores que intervienen en una reforma más allá del mero trabajo, y, que si no se tienen controlados, pueden hacer, casi con seguridad, que el precio de la reforma se dispare. Teniendo bajo control todos estos puntos, el precio final de la obra, se ajustará lo máximo a lo que en un principio tenías pensado gastar, evitando, como bien decía el título del artículo, caer en la clásica trampa que hace las reformas, además de interminables, más costosas.

Ver más consejos de obra y reforma.


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