Cómo pintar una superficie de metal en mal estado

Muchos de los hogares en los que vivimos tienen superficies de metal, bien puede ser una valla, la puerta del garaje, una barandilla etc.

Si estas superficies de metal están al descubierto, como suele ser lo general, lo más probable es que con el tiempo se oxiden y la pintura se desconche y se agriete. Y si estás en zona costera mucho más aún por el salitre del mar.

Así pues, vamos a ver cómo repararlas y dejarlas como nuevas.

Verja de metal oxidado - Cómo pintarlo

Para sanear superficies de hierro que están en muy mal estado, con la pintura desconchada y muy agrietada lo primero que tenemos que hacer es decapar la pintura por completo para que la puerta, valla, barandilla o superficie de metal recupere su forma original sin bultos de pintura vieja ni imperfecciones.

Así las cosas, el primer paso es decapar la pintura que ya tiene. Decapar significa quitar toda la pintura y dejar el metal virgen.

Para decaparla podemos hacerlo mediante tres métodos:

Nota: Si el metal que vas a pintar es aluminio, necesita otro proceso. Si es así, aquí puedes ver cómo pintar superficies de aluminio.

Decapado con productos químicos como gel decapante:

Para decaparla podemos utilizar algún producto químico como puede ser un decapante en gel. Su uso es muy sencillo:

Simplemente aplicamos el decapante en gel, sobre la superficie a decapar, lo dejamos actuar sin tocarlo durante unos minutos.

Según vaya pasando el tiempo, veremos cómo la pintura empieza a levantarse sola por todas las partes donde hayamos aplicado el gel decapante.

Cuando esto ocurra, con ayuda de una espátula, vamos raspando y retirando toda la pintura. Tiene que salir muy fácil, ya que el gel la habrá levantado por completo.

Haremos esto hasta que hayamos retirado toda la pintura y hayamos dejado el metal saneado y prácticamente virgen.

El gel decapante es un producto económico y muy efectivo. Un buen producto sería por ejemplo este gel decapante que puedes comprar aquí.

Otro de los métodos que podemos emplear para decapar la pintura de una superficie de metal en mal estado y oxidado es mediante calor.

Decapado de pintura mediante calor:

También podemos decapar por calor, hay decapadores de calor que son como un secador de pelo, pero con una potencia muy superior, que desprenden un enorme calor.

Si te vas a comprar uno, te aconsejo que compres uno de calidad, lo vas a agradecer. Además, uno bueno de calidad, no es nada caro. Un buen ejemplo sería este modelo que puedes ver y comprar aquí. Es un decapador muy, pero que muy decente a un precio magnífico. De verdad te lo digo, no te compres uno malo porque vas a terminar arrepintiéndote.

La forma de decapar la pintura del metal con este decapador, es utilizarlo como si fuera un secador de pelo, aplicando el calor en la superficie del metal.

Verás que, al aplicarlo cuando la superficie empieza a absorber el calor, la pintura empieza a levantarse sola.

Llegado este momento, con ayuda de una espátula irás levantando toda la pintura.

Mucho cuidado con este aparato porque quema mucho y si apuntas hacia otro sitio que no sea el metal, puedes quemar fácilmente cualquier cosa incluso a ti mismo.

También tienes que tener en cuenta que estás aplicando mucho calor a una superficie de metal, y este es un gran conductor de calor, por lo que el metal también se calentará bastante. No le hará ningún daño, pero ten cuidado de no quemarte.

Además de estos dos medios para decapar y quitar la pintura de una superficie de metal en mal estado, hay otra forma de hacerlo y es mediante abrasión:

Decapado de pintura mediante abrasión

Decapar o quitar la pintura de cualquier superficie de metal mediante el proceso de abrasión, necesitamos una lijadora, neumática o eléctrica.

Este proceso es básicamente lijar la superficie de metal hasta que quitemos toda la pintura y dejemos el metal virgen.

No tiene más. Cogemos la lijadora y le ponemos una lija gruesa de al menos P150, y empezamos a lijar hasta que quitemos toda la pintura.

Con cualquiera de estos tres métodos podrás dejar el metal virgen y sin imperfecciones. Tú elijes el que mejor se ajuste a tus necesidades.

Esto siempre y cuando la pintura esté en muy mal estado. Es decir, agrietada, desconchada y muy oxidada.

Si la pintura no está en ese estado, no hace falta decaparla, con lijarla sería suficiente.

Así pues, una vez hayamos completado el primer paso, que es decapar o lijar la pintura, ya tenemos la superficie de metal virgen y en perfecto estado.

Ahora toca limpiarla:

Con un limpiador básico como puede ser alguno que tengas en la cocina para limpiar las superficies, aplicas generosamente por toda la superficie y eliminas cualquier suciedad y polvo que pudiera haber.

Aunque si quieres hacerlo de forma más profesional, utiliza un desengrasante industrial. Puedes comprarlo en cualquier tienda de pinturas.

Es un líquido que se aplica en la superficie y con un trapo o papel la limpia. No tiene más.

Una vez hayamos limpiado la superficie, la tendremos lista para aplicarle la imprimación.

Aplicar la imprimación a la superficie de metal ya saneada y limpia

Si la superficie se ha quedado en metal virgen, mi consejo es que apliques una imprimación de minio.

Esta imprimación es perfecta para darle una capa protectora contra el óxido al metal y proporciona un buen agarre para la pintura que vamos a aplicar después. Un ejemplo de minio sería este producto.

Se aplica a brocha o rodillo, como si fuera una pintura normal.

Una vez hayamos aplicado una capa de minio, si vemos que han quedado pequeñas zonas sin cubrir, aplicamos otra mano más, para que la superficie de metal quede perfectamente imprimada.

Una vez ha secado esta imprimación, debemos lijarla con una esponja de lija de grano medio suavemente para quitar las impurezas que hayan podido quedar.

Y cuando hayamos terminado de lijar el minio, volvemos a limpiar la superficie con el desengrasante para quitarle cualquier suciedad, polvo o impureza que haya podido quedar.

Hecho esto, es el momento de aplicar la pintura.

Aplicar la pintura y tipos de de pintura

Hay muchos tipos de esmalte que se pueden utilizar para pintar esta superficie.

Yo te los voy a resumir en dos categorías.

Primera categoría: esmaltes resistentes pero sin excesos.

Si la superficie de metal que vas a pintar está en el interior o está en el exterior pero no soporta muchas inclemencias del tiempo, necesitas simplemente esmalte sintético del color y acabado que quieras.

Segunda categoría: Esmaltes ultrarresistentes.

Si la superficie de metal que vas a pintar está en zona costera, o en una zona donde hay mucha humedad, agua y está muy expuesta a las inclemencias del tiempo, te aconsejo utilizar esmalte de poliuretano.

Este esmalte es mucho más resistente, flexible, tiene una dureza extrema y un anclaje perfecto. Por lo que te durará mucho más tiempo que el esmalte sintético normal.

Dicho esto, una vez compres la pintura que necesitas, que la puedes comprar en cualquier tienda de pinturas del mundo, solo te queda pintar con brocha o rodillo de poro cero la superficie de metal.

  • Aplica una mano, extendiendo bien toda la pintura para que no queden excesos que luego “chorrea”.
  • Una vez hayas aplicado la primera mano, deja secar el tiempo de secado que recomiende el fabricante de la pintura.
  • Cuando haya secado, vuelves a coger la lija de esponja de grano medio o fino y le das una suave pasada a todo para quitarle las impurezas que hayan podido quedar al darle la primera mano.
  • Luego la limpias bien y aplicas una segunda mano.
  • Si con la segunda mano no te ha cubierto del todo, vuelves a repetir el proceso hasta que cubra.

Dependiendo del color y la superficie puede que tengas que darle dos o tres manos.

Y listo, así es como se sanea y se deja una superficie de metal en perfecto estado.

Si crees que este artículo puede interesar a algún amigo o familiar que necesite repintar una superficie de metal en mal estado, compártelo. ¡Gracias! Y si tienes alguna duda, deja un comentario que yo estaré encantado de responderte.

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