Las casas de hoy en día, de construcción nueva, suelen ser cajas blancas sin una gota de personalidad.
Paredes lisas que se encuentran con techos sin molduras, suelos laminados que imitan madera, casi siempre en tonos grises.
Una caja fría y vacía que, aunque la llenes de muebles y decoración, sigue siendo difícil de transformar en un hogar con carácter, diferente y con alma, como se suele decir.
Por eso he preparado este artículo con tres consejos simples para que, si acabas de comprar una casa nueva y sientes esa frialdad, puedas transformarla fácilmente. Empezamos.
Añade lámparas que emocionen

La iluminación es una de las claves para transformar un hogar. Capas de luz en forma de lámparas de techo, apliques, lámparas de mesa y lámparas de pie.
Pero más allá de la iluminación por capas, que funciona muy bien, la propia lámpara es un detalle decorativo que va a transformar ese espacio blanco y sin personalidad por su diseño.

Elige lámparas que sean escultóricas, que aporten textura, que sean una pequeña obra de arte por sí mismas.
Piensa una cosa. Una lámpara puede, o solo iluminar, o iluminar y decorar. ¿Por qué conformarse solo con una lámpara que ilumine pudiendo elegir una que sume al espacio ese encanto del que carece?
Además, seamos prácticos: una o varias lámparas vas a necesitar sí o sí. ¿Por qué no elegirlas con un marcado carácter?

Una bonita lámpara, literalmente, puede marcar el ambiente donde se ponga. Y es un gesto económico y de carácter obligatorio, como te decía antes.
No desperdicies el potencial que ofrecen las lámparas en todos los rincones donde las utilices.
Añade texturas para crear contraste

Si tenemos suelos monótonos, paredes lisas blancas y muebles lisos en color blanco o madera por lo general, tenemos un ambiente liso, plano.
Por ello es vital meter textura. La textura es una de las claves más importantes para decorar una vivienda, y es en lo que menos pensamos cuando introducimos elementos.

Piensa en papeles pintados con textura. No tienen por qué ser agresivos, si te preocupa cansarte de ellos. Un bonito papel pintado textil es suficiente.
También puedes utilizar pintura a la cal, fácil de aplicar, más ecológica que cualquier pintura plástica blanca y con unos acabados sumamente acogedores, ya que la pintura a la cal ofrece una sutil textura que envuelve y te acoge.

Si estás pensando en pintar, echa un vistazo a estos colores relajantes para dormitorios (o a mi lista de 25 colores que están de moda).
No te olvides de los textiles. Los textiles en lino o algodón con la trama abierta, dan una ligera y agradable textura.
La lana y la arpillera, son más gruesas pero ofrecen una mayor calidez visual.
Combina varios de ellos para crear contraste entre texturas suaves y algo más gruesas.

Esto romperá por completo la frialdad de la caja blanca.
Utiliza estas texturas en cualquier sitio que puedas. Y son muchos.
En cortinas, cojines, mantas, manteles, plaids, sábanas, colchas de cama, tapizados e incluso en lámparas.
De nuevo, pequeños cambios que sí van a transformar ese ambiente plano que ya no sabes cómo cambiar.

Y por supuesto, no podemos olvidarnos de la textura de los materiales naturales como la madera.
Y en este caso, no te conformes solo con combinar la textura. También combina las maderas.
Oscuras con claras. Sé que dicen por ahí que mejor no mezclar maderas, pero nada más lejos de la realidad.

De hecho puedes fijarte en cualquier proyecto profesional y verás cómo la combinación de maderas oscuras y claras con diferentes texturas, es lo que hace que la casa se vea especial y bien combinada.
Añade detalles arquitectónicos

Una de las causas del porqué las casas se ven así de planas y frías hoy en día es porque carecen de cualquier detalle arquitectónico ornamental.
Ya no se ponen molduras, ni cornisas, ni rosetones, ni hay bonitos arcos, ni… ¡Nada!
Y no digo que tengas que ponerte a hacer obra para crear un bonito acceso en forma de arco de medio punto con detalles Art Nouveau (aunque soñar es gratis), pero lo que sí puedes hacer de forma relativamente fácil es añadir molduras.
En techo y paredes, en pasillos, en dormitorio, en el salón o comedor. O por toda la casa.
Las molduras, por sí solas, incluso aunque dejemos las paredes blancas, aportan ese detalle arquitectónico que le da profundidad y carisma a cualquier espacio.
Estos han sido tres consejos eficaces. Naturalmente hay más, pero no quiero saturarte de información. Empieza por esto, y cuando tengas más dudas, pásate por aquí o por mi canal de YouTube donde podrás encontrar más información.
Y si necesitas ayuda para transformar tu hogar, solicita una sesión de asesoría decorativa online privada conmigo para resolver cualquier duda decorativa.
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