Cómo reducir el estrés visual en tu hogar (8 gestos sencillos)

Muchas personas me dicen lo mismo con distintas palabras: Tengo mucho ruido visual”, “siento la casa saturada”, “me agobia tanta cosa”.

Y todas vienen a decir lo mismo: hay estrés visual en casa.

Y no es solo porque tengan muchos objetos, sino más bien de cómo los han combinado o añadido.

Cuando añadimos elementos sin pensar en el conjunto, el espacio empieza a desordenarse visualmente.

Pero eso no significa que tengamos que vivir en casas vacías o medir milimétricamente lo que vamos a introducir.

Podemos tener todos los objetos que queramos, sin llegar a la saturación, si los integramos con intención.

Aquí te comparto 8 gestos sencillos para reducir el estrés visual en casa: Te servirán tanto si quieres añadir cosas nuevas, como si ya sientes que tu casa está demasiado cargada.

Elimina elementos duplicados de una misma función (relojes, jarrones, lámparas que compiten)

Si tienes elementos funcionales que los pusiste en su día para que hicieran una función en concreto, como dar la hora o alumbrar un rincón, solo necesitas uno.

Quiero decir, si te gusta coleccionar lámparas o relojes, adelante, pon todos los que quieras, pero si solo los tienes porque cumplen una función, elimina los duplicados.

De esta forma el rincón se sentirá menos saturado pero será igual de funcional.

Crea ‘zonas de descanso visual’ en las estanterías

Las estanterías están para llenarlas, estoy de acuerdo y no me gusta ver cómo las personas usan las estanterías simplemente para decorar bonito poniendo cuatro cositas tal y como vemos en la imagen de arriba de estas líneas.

Eso para mí es un espacio mal aprovechado. Si pones una estantería es porque te hace falta almacenaje, para libros, para mil cosas.

Pero, también es cierto que cuando tenemos un sitio para almacenar, empezamos a poner todo tipo de objetos sin ton ni son, y al final tenemos un caos terrible que causa un gran estrés visual en casa.

Por ello, crear zonas de descanso visual en las estanterías va a hacer que todo se vea más despejado, con mayor orden visual y reducirá drásticamente el estrés visual que tienes en casa.

Estantería bien decorada

No estoy hablando de quitar muchas cosas, porque como digo, las estanterías están para ello.

Pero sí deja que las cosas respiren un poco. Deja un pequeño hueco aquí y allá en los estantes y todo cobrará orden visual.

Oculta los objetos que siempre están en tránsito (bolsas, ropa, paquetes, etc)

Escritorio ordenado

Este consejo es más organizativo que decorativo, pero todos esos objetos que tenemos como bolsas, ropa, paquetes, cartas, cargadores por todas partes, etc., están haciendo que la casa se vea más desordenada y caótica.

Guárdalos. Esconde en la medida de las posibilidades todos los cables. Mete las cartas en una caja. Guarda la ropa en los armarios.

Sé que no siempre es fácil, porque con el ajetreo del día a día vamos dejando cosas por ahí.

Pero tienes que ponértelo fácil. Y para ello no hay nada como comprar unas cajas bonitas, y digo bonitas, no caras, unas bandejas y unas cestas.

Y ponlas en sitios estratégicos.

Una en la mesa de centro, para tener todo guardado. Otra en el recibidor para dejar lo que traemos ahí. Una cesta a los pies del sofá para guardar mantas y otras cosas.

Esto marca la diferencia y son gestos muy sencillos.

Agrupa elementos

Decoración con plantas y revistas agrupadas

Cuando el ojo ve 100 elementos sueltos en un espacio, el espacio le parece desordenado.

Ahora bien, si esos 100 elementos están en 25 grupos de 4 elementos, el ojo ya no ve 100 elementos, ve 25 grupos.

Estoy exagerando con los números pero, ¿Me entiendes por donde voy, verdad?

Agrupa los elementos; simplemente juntalos y el orden visual aparecerá de inmediato.

Haz una prueba y ve a esa repisa, estante o hueco de la estantería donde tienes muchas cosas.

Y ahora haz grupos. Como tú quieras, verás cómo cambia la cosa.

Usa la repetición de formas, colores o texturas para calmar el espacio

Salón nórdico pintado en tonos neutros relajantes

Repetir formas, colores o texturas es una buena manera de ordenar el campo visual.

Aunque tengas muchos colores, formas y texturas, elige uno, el que tú quieras.

Y repítelo por el espacio. Eso hará que ese color, forma o textura domine el campo visual, y el resto, le acompañen.

Hay mucha diferencia entre ver un elemento que domine y el resto acompañándole que, muchos elementos sin ninguna jerarquía.

Reduce el número de estímulos por campo visual

Salón con plantas

Precioso salón pero quizá con demasiados estímulos visuales

Este consejo es básicamente ir mirando escena por escena, y si en una escena tienes muchos elementos que están compitiendo por tu atención, reducirlos.

Como decía antes, deja que un estímulo visual mande y el resto acompañe.

Salón con chimenea y plantas pintado en tonos neutros

Si haces esto en todas las escenas de tu casa, el orden y la jerarquía  reemplazarán al estrés visual.

Quita objetos que generan ruido emocional (aunque sean bonitos)

Pared de dormitorio decorada con elementos emocionales

A veces el estrés visual viene también por lo que sentimos cuando vemos un objeto, aunque no seamos conscientes de ello.

Puede ser un objeto sentimental, pero que no te trae buenos recuerdos.

Pueden ser muchas fotos juntas que tengan un gran impacto emocional.

Soy un gran defensor de añadir elementos que nos emocionen en casa, pero demasiados y, especialmente, cuando están muy juntos, como una colección de fotos, pueden saturar.

Observa si se trata de eso, y reduce el peso emocional del espacio.

No tienes que guardar nada, quizá solo redistribuyendo aquí y allá esos objetos, puedas disfrutarlos pero no todos a la vez.

Cambia el ritmo visual alternando alturas, no volúmenes

Aparador decorado con ramos de flores

Muchas veces, cuando queremos decorar una repisa, una estantería o incluso una mesa, lo que hacemos es colocar objetos de tamaños muy distintos entre sí. Uno muy grande, otro muy pequeño, otro que sobresale, otro que apenas se ve, etc.

Y lo entiendo, porque en nuestra cabeza estamos “dándole dinamismo” al espacio, o simplemente nos parece que queda bien, o más simple todavía, queremos ponerlo ahí y punto.

Pero en realidad, lo que estamos haciendo es romper el ritmo visual.

Cuando hay volúmenes que no guardan ninguna relación entre sí, el ojo no sabe qué mirar primero. Todo compite. Todo quiere protagonismo. Y eso genera caos.

Por eso, en lugar de pensar en objetos grandes o pequeños, mejor fíjate en su altura.

Empieza a combinar objetos que tengan un volumen más o menos parecido, pero, de diferentes alturas.

Cuando el ojo ve progresión de alturas, que es más fácil de lograr, entonces el caos desaparece.

Y si necesitas ayuda más profunda para mejorar cualquier estancia de tu hogar, contacta conmigo y hagamos una asesoría para solucionar esos problemas.

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